No me considero una persona ingenua.
Creo que mis 19 años han dado frutos en cuanto a experiencias se trata. Pero a fin de cuentas … ¿Qué tanta “preparación” frente a la vida me dan estas experiencias?
Haber vivido ciertas situaciones y cometer ciertos errores, no me vuelven inmune a la posibilidad de equivocarme otra vez.
¿Acaso las personas solo viven una sola desilusión amorosa, por que no caen de nuevo en sus debilidades emocionales?
¿Acaso esas falencias que existen en una primera relación son irreproducibles en la siguientes?
… pues no. ¡Mentira!
Cuando pasan los años y comenzamos a descubrir sentimientos nuevos, no existen libros de los cuales estudiar.
No tenemos un “ábaco del amor” en donde al mover las fichas descubramos que 1+1 no siempre es 2.
¡Y esa es la ciencia! …
Comprender que no hay pauta a seguir … entender que por mas cuidado que se tenga, que por mas sobreprotección que uno adquiera, a la vuelta de la esquina habrá una nueva historia … estará ese hombre que nos revolucionara las hormonas e idealizara nuestro mundo a tal punto, que nuestra mente hará borrón y cuenta nueva y nuestro corazón, imaginando una hoja en blanco, escribirá unos nuevos sentimientos, que si bien serán en parte consecuencia de sus antepasados, tendrán un lugar único e irremplazable.
Es así y … ¿punto?
No hay que ser categórico … la vida es novedad, es sorpresa, es metamorfosis. No podemos encasillarla en una falsa descripción de lo que podría llegar a ser.
¡Todo es nuevo! … no importan los años de vida que tengamos, siempre existirá algo que aprender, algo que cuestionarnos, algo que hacer … algo que vivir.
Es así y … puntos suspensivos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 ¿Con o sin?:
Publicar un comentario en la entrada