viernes, 18 de julio de 2008

Peaje

Todo tiene su precio …
Y que no se interprete de forma materialista, sino mas bien realista.
Y es que toda palabra o acto lo posee. Pero mas que valor es consecuencia, por que cada paso que damos, cada movimiento de vida, desencadena una respuesta que sin precedente nos “cobrara” una consiguiente respuesta a nosotros.
Pero ¿Cómo? … entonces cuando me alientan diciendo que la vida es un regalo ¿me engañan?
Al parecer la vida no es gratuita …
En sus comienzos te la entregan sin mayor advertencia, pero al transcurrir los años, el kilometraje sigue marcando y llegado un punto se te cobra peaje.
Uff! Pero ahí no termina todo …
No solo debes cancelar al contado, sino que además la solicitud de cobranza llega en el peor momento.
Llega después de que has vivido tan crudamente tu propia realidad, luego de que te has desencantado de esa utópica vida que te pintaste en base a ilusiones entregadas por alguien, llega cuando tu vida no tiene mayor valor que el titular de un mísero diario farandulero.
¿Y qué espera la vida de ti?
¿Qué espera a cambio, si ya se ha llevado todo?
Se llevo el sentido … la dirección …
Se llevo la brújula … los ojos …
Se llevo el corazón.

Me encuentro atascada en una fila interminable de personas incapaces de pagar peaje …
Incapaces de encontrarle valor a la vida …
Incapaces de abrir una billetera y descubrir lo inmensamente avaluada que es su “adquisición de nacimiento”.
Y si todo tiene su precio, ¿Cómo conseguiré vivir con tan poco?
Tranquilo! … por lo menos la vida se paga al contado cada vez que abres los ojos en las mañanas. Pero esta en ti el poder levantarte.

Experiencia...

No me considero una persona ingenua.
Creo que mis 19 años han dado frutos en cuanto a experiencias se trata. Pero a fin de cuentas … ¿Qué tanta “preparación” frente a la vida me dan estas experiencias?
Haber vivido ciertas situaciones y cometer ciertos errores, no me vuelven inmune a la posibilidad de equivocarme otra vez.
¿Acaso las personas solo viven una sola desilusión amorosa, por que no caen de nuevo en sus debilidades emocionales?
¿Acaso esas falencias que existen en una primera relación son irreproducibles en la siguientes?
… pues no. ¡Mentira!
Cuando pasan los años y comenzamos a descubrir sentimientos nuevos, no existen libros de los cuales estudiar.
No tenemos un “ábaco del amor” en donde al mover las fichas descubramos que 1+1 no siempre es 2.
¡Y esa es la ciencia! …
Comprender que no hay pauta a seguir … entender que por mas cuidado que se tenga, que por mas sobreprotección que uno adquiera, a la vuelta de la esquina habrá una nueva historia … estará ese hombre que nos revolucionara las hormonas e idealizara nuestro mundo a tal punto, que nuestra mente hará borrón y cuenta nueva y nuestro corazón, imaginando una hoja en blanco, escribirá unos nuevos sentimientos, que si bien serán en parte consecuencia de sus antepasados, tendrán un lugar único e irremplazable.
Es así y … ¿punto?
No hay que ser categórico … la vida es novedad, es sorpresa, es metamorfosis. No podemos encasillarla en una falsa descripción de lo que podría llegar a ser.
¡Todo es nuevo! … no importan los años de vida que tengamos, siempre existirá algo que aprender, algo que cuestionarnos, algo que hacer … algo que vivir.
Es así y … puntos suspensivos.

Confusión

La mente humana no termina de sorprenderme … las confusiones que es capaz de ocasionar dejan atónito hasta al mas incrédulo.
Y es que en mis casi 19 años (cambiare la frase 18 años y más, para hacer notar el paso del tiempo) nunca había creído querer a un hombre sin que fuese cierto, pero como dicen por ahí: “para todo hay una primera vez”.
En esta ocasión no entrare en mis típicos debates mentales por contradicciones sociales, sino que será, una vez mas, por mis sentimientos.
Hace algún tiempo termine de convencerme de que la atracción que sentía por mi amigo era real y deje fluir las ideas romanticonas por mi cabeza esperando a que solitas se instalaran en mi corazón, pero luego de un transcurso no pequeño, me di cuenta de que no sucedería, ¿porqué? … por que ese sentimiento había sido forzado por mi soledad.
El darme cuenta no fue fácil, es complejo reconocer que ciertas necesidades inconcientes te hacen creer sentir cosas de un modo que no son. Pero sabiamente el tiempo me dio las respuestas y luego de un nuevo periodo de sana confusión, aclare mis pensamientos y posteriormente mis sentimientos
Me sentí tranquila, como hace tiempo no estaba. Me sentí tan alegre al pensar que estaría un buen tiempo sin cuestionamientos del corazón. Sonreí y me entusiasme con la idea de esta liberad de emociones.
Pero esta “tregua” con mis sentimientos duro menos que un candy … no bien abrí mis ojos para disfrutar de esta nueva plenitud que me daba la soledad … frente a mi apareció un hombre, que si no creyera en las coincidencias, diría que fue echo para mi … ¡ja!
Y por una serie de razones indirectas conviví con él el tiempo suficiente para sentir que de un momento a otro mi tormentoso pasado amoroso no tenia mayor trascendencia que mi primer lento en una fiesta adolescente … y … uff … a cada hora sentía algo nuevo por él … sonreía al verlo sonreír, cantaba al verlo tocar, lo miraba al verlo mirarme, lo abrazaba al verlo extender sus brazos.
Paso a ser tal esta extraña conexión, que creí ser complementada a exacta medida y pensé en … un te quiero.
¡¡Aaah!!, ¡que rabia tengo! Como es posible que luego de prometerme un tiempo sola, un tiempo de reflexión lógica y necesaria, de un día para otro sienta esta especie de amor por alguien.
En este primer round de conquista yo ya estoy “nock out”, y mis defensas ante amoríos sin mayor correspondencia están anuladas.

Drama al 100%

¡Tropecé con la misma piedra! …
Bueno, en realidad no con la misma piedra, pero si en las mismas circunstancias.
Y es que una vez más he comprobado la torpeza de mis decisiones.
Es sabido que las caídas sirven de “lección” … sirven para no volver a cometer el mismo error. Pero en mi mente un tanto perturbada y en mi corazón completamente confundido, esa teoría no se cumple al pie de la letra.
Ayer por segunda vez me deje llevar por las sensaciones … los sentimientos.
Entregue mis emociones por una noche que sabia seria fugaz … entregue no solo mi piel y mis labios, sino también mi alma y ahí estuvo el error..
¿En qué momento el amor te hace perder la razón?
¿En qué rincón de mi mente se pudo crear una ilusión en base a nada?
Yo estaba conciente de que ceder a él esa noche, no significaba su correspondencia, sabia que por mas dulzura que le entregara en mis besos, el no los sentiría de la forma en que yo sentí los suyos.
Pero aún así deje que me tocara, deje que me besara, deje que me recorriera a su antojo. Y por unos momentos me sentí tan “suya” que no cabía mas en mis pensamientos que su nombre.

No creas que esto es fácil para mi …
Me escape de tus labios aún en los momentos en que necesitaba sentirte cerca, aún en los momentos en que ellos se acercaban peligrosamente a los míos, pero ayer todo se salio de mi control, por que tu insistencia destrozo la pared detrás de la cual me escondía de ti.
Y por mas que quiera no pensar en ello, el daño esta echo …
Entre los besos y las lagrimas, me dejaste derrumbada. Solo una vez en mi vida me había sentido herida de esa forma, jure no volver a permitirlo … y hoy me lamento por segunda vez.

domingo, 6 de julio de 2008

Loco corazón

¡Ya esta hecho!
Mi corazón salio de shopping …
Recorrió cada lugar que ofreciera en la
vitrina príncipes azules.
Se encanto con uno y solo eso basto …
estoy enamorada.
Según la superficial publicidad, mi
satisfacción frente al producto solo
dependía de mi gusto, pero claro, como
todo en el mundo del consumismo
social, bajo este lema existía una vil
pillería oculta … algo escrito con letras
ínfimas al pie de mi boleta:
* La correspondencia de amor se
vende por separado.
Fui engañada una vez mas con el cuento
de la compra perfecta … sabiendo a
ciencia cierta que ni siquiera existen los
príncipes azules.
Además, como si esto fuera poco, mi
corazón sale de shopping y aun no saca
del closet esa antigua compra, y es por
que aún le encanta como cuando lo vio
por primera vez en una vitrina escolar.
¡Uff!, que confusión me ha dejado este
loco corazón, tengo dos amores y
ninguno con derecho a devolución.

Revivir

Hoy después de un año y diez meses lo oí cantar nuevamente. Oí su voz y su guitarra acompañándose mutuamente.
Apenas se distinguía su silueta y aun menos su rostro, pero solo con escuchar su voz no pude evitar llorar.
Eso si, esta vez fue distinto, no cantaba a un “Silvio”, cantaba sus letras … sus sentimientos.
¡Fue hermoso!
Creí estar al lado de él, pidiéndole que cantara para mi, pidiéndole que no se detuviera.

El otro día tembló en mis emociones y me sentí tan vulnerable al creer que algo podría pasarle.
Me derrumbe como una frágil marioneta al pensar que algo lo hubiese afectado.
Posterior al transcurso de un par de horas angustiantes, descubrí que mi miedo no tenia razón de peso … luego de leerlo, el nudo en mi pecho se desató.
Pero hoy, como hace mucho, quise tenerlo conmigo … tocarlo y saber que aun estaba en mi vida.

Pensando en él me siento libre, pero también me siento atada a su recuerdo.
Ayer pase un día maravilloso …
Sonreí como nunca y quería recordar ese momento durante toda esta semana, como ese granito de arena que me faltaba para estar bien … estar contenta.
Pero al escucharte y revivir todo “esto” por milésima vez, no puedo evitar sentirme confundida.
Y es que el saber e ti no solo revoluciona mis sentimientos, incluyendo las hormonas, sino que también distorsiona mi realidad y mi mundo.

Hoy no solo te oí cantar nuevamente, sino que supe que mi amor por ti seguía vivo, que no eran cenizas apagándose, eran llamitas que trataba de esconder, pero que en el fondo de mi mente y mi corazón sabia que existían.

Aún te amo … y me descoloca el pensar que nunca dejara de ser así.
Aún te amo … pero no se a que me lleva el sentirlo.
Aún te amo … y me confunde el no saber si depende de mi el dejar de hacerlo.