He descubierto que muchas veces he ocupado la palabra “amor” para describir algún sentimiento, sin estar segura de sentirlo realmente.
Al parecer el transcurso de los años me ha hecho valorar cada vez mas su significado … y hoy creo identificarlo concretamente.
Y cuando por fin me siento completamente capaz de sentirlo y expresarlo, el elegido no recibe este amor respondiendo con el suyo, sino mas bien entregándoselo a otra.
¡Es así!
Luego de años de amoríos problemáticos y relaciones a medias, debía existir un final aun mas dramático y tan drástico e inesperado que deja atónito hasta al que no ha seguido este especie de teleserie venezolana que es mi vida … ja!
¡Ya esta!
Nadie puede decir que ha vivido el amor en su plenitud sin haber tenido una decepción.
¿Y por qué acelerarme?
Tengo tiempo … tengo vida.
Y mientras no anuncien por el “Discovery chanel” que los hombres se extinguen, no entrare en crisis.
Si al fin y al cabo creo que lo maravillosos del amor es la forma inesperada en la que aparece y la espontaneidad con que se mantiene.
Lo importante es ser capaz de entregarse cuando realmente valoren esa entrega (eso si, con excepción en la regla).
¡Así que tengo mis ojos abiertos y mi corazón listo¡
El día amaneció despejado … saldré a caminar, a respirar profundo … saldré a contemplar la hermosa combinación del grisáceo cielo y el verde de los árboles … disfrutare a concho lo lindo que es tener ese tiempo para disfrutar cada paso …
Y si tengo suerte, quizás mañana alguien me acompañe.
jueves, 7 de agosto de 2008
La simpleza de la vida
Siéntate y escucha.
Nada en la vida es tan irremediablemente trágico … si dicen que hasta una lagrima hace cosquillas al resbalar por la mejilla.
En la vida existen tantas frases “cliché” que las personas pocas veces escuchan realmente … y que si por esas casualidades locas de la vida logran entrar por sus oídos, no desencadenan mayor reflexión.
¿Y por qué huimos de ellas?
¿Acaso es tanto el temor a que una simple frase redactada por algún escritor de autoayuda, por algún filósofo tibetano o por algún poeta encantado con la vida, nos abra los ojos?
Cuando nos dicen: “todo pasa por algo” no es con el afán de decir la primera frase que se viene a la mente … sino que es con la intención de hacernos ver que cada situación mala o buena, dejara una secuela en nuestras vidas y que por consecuencia conllevara algo futuro … ¡Es un hecho comprobado!
Y tampoco pensemos que cuando nos dicen: “ así es la vida”, es simplemente para callar nuestras permanentes quejas de lo injusto que es el mundo, por el contrario, es para responder a ellas … por que con esta frase no nos dicen que al ser así no dolerá, solo nos aclaran que “es parte de” … y que llegado un momento debía pasar.
Todo tiene su razón.
Desde esa frase que no dejo de dar vueltas en tu cabeza desde la misa del domingo hasta esa tonta frasecilla que leíste en la revista “estar mejor”.
Es solo sentarse y escuchar a la vida …
Si bien te llenara de frases “cliché” en un principio, luego de romper el hielo, dejará no solo bienestar y paz, sino también claridad.
Y a la hora de abrir los ojos al día siguiente veras lo hermosamente simple que es todo.
Nada en la vida es tan irremediablemente trágico … si dicen que hasta una lagrima hace cosquillas al resbalar por la mejilla.
En la vida existen tantas frases “cliché” que las personas pocas veces escuchan realmente … y que si por esas casualidades locas de la vida logran entrar por sus oídos, no desencadenan mayor reflexión.
¿Y por qué huimos de ellas?
¿Acaso es tanto el temor a que una simple frase redactada por algún escritor de autoayuda, por algún filósofo tibetano o por algún poeta encantado con la vida, nos abra los ojos?
Cuando nos dicen: “todo pasa por algo” no es con el afán de decir la primera frase que se viene a la mente … sino que es con la intención de hacernos ver que cada situación mala o buena, dejara una secuela en nuestras vidas y que por consecuencia conllevara algo futuro … ¡Es un hecho comprobado!
Y tampoco pensemos que cuando nos dicen: “ así es la vida”, es simplemente para callar nuestras permanentes quejas de lo injusto que es el mundo, por el contrario, es para responder a ellas … por que con esta frase no nos dicen que al ser así no dolerá, solo nos aclaran que “es parte de” … y que llegado un momento debía pasar.
Todo tiene su razón.
Desde esa frase que no dejo de dar vueltas en tu cabeza desde la misa del domingo hasta esa tonta frasecilla que leíste en la revista “estar mejor”.
Es solo sentarse y escuchar a la vida …
Si bien te llenara de frases “cliché” en un principio, luego de romper el hielo, dejará no solo bienestar y paz, sino también claridad.
Y a la hora de abrir los ojos al día siguiente veras lo hermosamente simple que es todo.
Reflexión de una noche
Ayer fue una noche de sensaciones. No desvalorizare las placenteras, por que seria una falsa convicción …
Eso si … hoy al despertar, mis pensamientos se quedaron con el gustito amargo del cóctel nocturno.
Y no fue solo la noche … fue la vida.
Cuestione desde mis sentimientos hasta mi existencia, y todo en un par de horas … intensas … y luego ingratas.
Habría quedado como un simple capricho pasajero sino se me hubiese ocurrido darle unas mil vueltas en mi cabecita.
Y es que ese vicio mió de pensar, repensar y requete pensar las cosas, me saca de quicio y muchas veces desmorona mi autocontrol … mi muralla de protección ante locuras de impensadas consecuencias.
¿Qué mas da una noche?
Una noche puede entregarte pasión … puede entregarte caricias … hasta puede entregarte palabras lindas que hace tiempo nadie te decía …
Pero, ¿acaso algo de eso vale al despertar?
¿Será real pensar que al hombre al que le “diste” esa noche, sin haber dejado de pensar en otro, valdrá mas que una ilusión de verano?
La realidad es increíblemente subjetiva, al limite de padecer un serio trastorno de bipolaridad.
No puedo engañarme con la ilusión de encontrar al amor en cada hombre que me mira o me dice algo bonito, pero tampoco puedo ponerme una venda y desconfiar ante un guiño de ojos.
¡Esta ahí!
¿Dónde?
Aún no lo se.
Por el momento agoto el tiempo divagando en sentimientos ajenos … no, míos … pero desconocidos, lejanos. Sentimientos que no tienen mas razón que un pasado aun presente.
Quiero sentirme amada, y en esa búsqueda a veces un poco loca y desenfrenada … la única en peligro soy yo.
¿Y es que quien no quiere sentirlo?
¿Quién no quiere amar ilimitadamente?
Amar de una forma idílica, de una forma completa … pasional.
Y mientras busco ese amor, voy probando …
Probando labios y almas que no dejan huella …
Probando pieles en contacto … y nada.
No me tocan … no me dejan.
Eso si … hoy al despertar, mis pensamientos se quedaron con el gustito amargo del cóctel nocturno.
Y no fue solo la noche … fue la vida.
Cuestione desde mis sentimientos hasta mi existencia, y todo en un par de horas … intensas … y luego ingratas.
Habría quedado como un simple capricho pasajero sino se me hubiese ocurrido darle unas mil vueltas en mi cabecita.
Y es que ese vicio mió de pensar, repensar y requete pensar las cosas, me saca de quicio y muchas veces desmorona mi autocontrol … mi muralla de protección ante locuras de impensadas consecuencias.
¿Qué mas da una noche?
Una noche puede entregarte pasión … puede entregarte caricias … hasta puede entregarte palabras lindas que hace tiempo nadie te decía …
Pero, ¿acaso algo de eso vale al despertar?
¿Será real pensar que al hombre al que le “diste” esa noche, sin haber dejado de pensar en otro, valdrá mas que una ilusión de verano?
La realidad es increíblemente subjetiva, al limite de padecer un serio trastorno de bipolaridad.
No puedo engañarme con la ilusión de encontrar al amor en cada hombre que me mira o me dice algo bonito, pero tampoco puedo ponerme una venda y desconfiar ante un guiño de ojos.
¡Esta ahí!
¿Dónde?
Aún no lo se.
Por el momento agoto el tiempo divagando en sentimientos ajenos … no, míos … pero desconocidos, lejanos. Sentimientos que no tienen mas razón que un pasado aun presente.
Quiero sentirme amada, y en esa búsqueda a veces un poco loca y desenfrenada … la única en peligro soy yo.
¿Y es que quien no quiere sentirlo?
¿Quién no quiere amar ilimitadamente?
Amar de una forma idílica, de una forma completa … pasional.
Y mientras busco ese amor, voy probando …
Probando labios y almas que no dejan huella …
Probando pieles en contacto … y nada.
No me tocan … no me dejan.
Receta para la felicidad
“He nacido hoy de madrugada
viví mi niñez esta mañana
y sobre el mediodía
ya transitaba mi adolescencia.
Y no es que me asuste
que el tiempo se me pasa tan deprisa.
Solo me inquieta un poco pensar
que tal vez mañana
yo sea
demasiado viejo
para hacer lo que hoy he dejado pendiente.”
¿Quién vive realmente su presente?
¿Acaso es posible?
Un famoso escritor editorial me encanto con lo fantástico que seria vivir el presente sin detenerse a pensar en el paso o en lo que vendrá … pero, ¿Cómo?
¿Deberíamos por consiguiente abstraernos de nuestras experiencias de vida y de nuestros cuestionamientos necesarios en cuanto a lo que nos espera, para poder ser realmente felices?
Como consecuencia obvia de vida mezclada con raciocinio se obtienen dudas … y no diré dudas negativas, sino solo dudas sanas, propias de ese sentimiento de curiosidad que nos caracteriza.
No nos engañemos con el mundo perfecto (y créanme que no estoy en contra, solo me mantengo en el limite de la incredulidad) …
El equilibrio no se alcanza estando unos pocos en cada extremo, sino mas bien creando una mezcla homogénea e idónea entre lo posible y lo confortable, pero ¡ojo! … no confundir con conformismo o con el aun menos deseado cinismo …
Es solo saber buscar entre esos cachivaches que guardan las abuelitas y encontrar la receta exacta y posteriormente agregarle el toque individual … ese toque que diferencia la felicidad necesaria para uno y para otro.
Si al fin y al cabo como bien aseguran, la felicidad no es una meta, es el camino. Y si comenzamos con atajos llegara un momento en que lo perderemos de vista.
Pff!
He buscado la felicidad leyendo psicología, filosofía y hasta novelas de amor, sin saber que siempre estuvo en la cocina … esperando que la pusiera a fuego lento …y que cada día degustara su apetecido sabor.
viví mi niñez esta mañana
y sobre el mediodía
ya transitaba mi adolescencia.
Y no es que me asuste
que el tiempo se me pasa tan deprisa.
Solo me inquieta un poco pensar
que tal vez mañana
yo sea
demasiado viejo
para hacer lo que hoy he dejado pendiente.”
¿Quién vive realmente su presente?
¿Acaso es posible?
Un famoso escritor editorial me encanto con lo fantástico que seria vivir el presente sin detenerse a pensar en el paso o en lo que vendrá … pero, ¿Cómo?
¿Deberíamos por consiguiente abstraernos de nuestras experiencias de vida y de nuestros cuestionamientos necesarios en cuanto a lo que nos espera, para poder ser realmente felices?
Como consecuencia obvia de vida mezclada con raciocinio se obtienen dudas … y no diré dudas negativas, sino solo dudas sanas, propias de ese sentimiento de curiosidad que nos caracteriza.
No nos engañemos con el mundo perfecto (y créanme que no estoy en contra, solo me mantengo en el limite de la incredulidad) …
El equilibrio no se alcanza estando unos pocos en cada extremo, sino mas bien creando una mezcla homogénea e idónea entre lo posible y lo confortable, pero ¡ojo! … no confundir con conformismo o con el aun menos deseado cinismo …
Es solo saber buscar entre esos cachivaches que guardan las abuelitas y encontrar la receta exacta y posteriormente agregarle el toque individual … ese toque que diferencia la felicidad necesaria para uno y para otro.
Si al fin y al cabo como bien aseguran, la felicidad no es una meta, es el camino. Y si comenzamos con atajos llegara un momento en que lo perderemos de vista.
Pff!
He buscado la felicidad leyendo psicología, filosofía y hasta novelas de amor, sin saber que siempre estuvo en la cocina … esperando que la pusiera a fuego lento …y que cada día degustara su apetecido sabor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
