sábado 1 de noviembre de 2008

Motivo de regalo

¿Porqué debo darle sentido a todo para motivarme?
Me he paso años encontrándole razón a mis sentimientos, a mis cuestionamientos, a mis acciones … ¡a mi vida entera!
… estoy cansada.
Agota el desmotivarse ante cada vaivén de emociones … y tener que reconstruir una nueva convicción de que algo es necesario.
Y en esta especie de transición se pierde tiempo … se pierde vida.
Mientras me encierro en un cuarto a pensar que tanto vale el querer a alguien, ese alguien ya se fue … o mientras cierro los ojos para imaginar lo satisfactorio que seria sentirme plena profesionalmente, el tiempo transcurre conmigo inserta en un mundo “poco” vocacional.
Frecuentemente me veo absorta de todo por inseguridades … por no poder encontrarle ese sentido estupidamente superficial que le otorga a cada situación un valor dentro de mi intrínseca mente.
Me paso la mañana pensando que esperar de la vida y sigo con una intensa tarde buscando significados reales y concretos a cada posibilidad … ya en la noche reacciono y noto cuan ingenua he sido … ¡la vida me engaña!, intercambia dudas existenciales por existencia de vida real … y hasta el mas ciego se da cuenta que en este absurdo trueque la que sale perdiendo sin duda soy yo.
Quiero bañarme en ignorancia …
Empaparme de cada sorpresa que trae consigo el vivir.
Quiero abrazar lo nuevo sin importar el paquete en que venga envuelto y sin preguntarme mas tarde que tanto servirá el conservarlo.
¿Y si trae la etiqueta del precio?
Me haré la tonta …
El valor no le da mayor sentido a las cosas. Lo recibiré con una sonrisa en la cara y disfrutare lo que me cause el tenerlo … el vivirlo.
Al fin y al cabo, el monopolio de dar y recibir que es la vida, siempre te da derecho a cambio.